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¿QUÉ PASA POR DECIR QUE NO TIENES TRABAJO?

Foto propiedad Juan Martínez de SalinasHace un tiempo, leí un interesante artículo en el diario expansión titulado: Decir que estás parado… ¿un drama laboral? cuya lectura recomiendo porque puede haceros reflexionar.

Así que empiezo el post de hoy con una pregunta: ¿es bueno comunicar en todos los sitios si uno esta sin trabajo o no? Hoy en día, es muy común ver en LinkedIn, “En búsqueda activa de empleo”, “En búsqueda de nuevos horizontes laborales”… 

Partamos de la base de que desde hace ya tiempo cualquier persona podemos pasar de estar con trabajo o estar buscándolo. En tiempos de bonanza económica, el no tener trabajo tenía una connotación de que no se era muy competente. Hoy en día, la situación no es tan clara. El alto porcentaje de desempleo en el que vivimos ha arrastrado a mucho a las filas del paro. El no tener trabajo no tiene nada que ver con la valía profesional de cada persona. Parece que algunas empresas miran con otros ojos a las personas que llevan tiempo en búsqueda activa de empleo, es decir, a las personas que llevan tiempo sin un trabajo por cuenta ajena o propia.

Personalmente, no veo ningún problema a que quede reflejado en nuestros perfiles profesionales y en los lugares donde nos inscribimos que estamos en búsqueda de nuevas oportunidades que nos proporcionen ingresos. Estar desempleado no tiene que ser ninguna vergüenza y esto no es significativo de no estar haciendo cosas para volver cuanto antes a la actividad profesional. Una persona que esta sin empleo y no hace nada para salir de ahí, está claro que mantiene una actitud inactiva y así es difícil que salga de esta situación. Por el contrario, una persona que está desempleada pero mantiene una actitud proactiva, es decir, que no para de hacer cosas, es alguien que lucha en todo momento por retomar su actividad profesional.

Eso si, las personas que están buscando activamente empleo deben tener claro en que posición buscan una oportunidad y saberlo reflejar. Muchas personas ponen de titular en algunas redes profesionales “desempleado en búsqueda activa de empleo” “Desempleado en Inaem” “En búsqueda de nuevas oportunidades profesionales” “Busco trabajo de lo que sea” y podría seguir. Esto es un error porque estar desempleado como siempre digo es una circunstancia y no un estado. Vosotros tenéis que venderos como profesionales de vuestra área o sector y reflejar como titular el tipo de trabajo que buscáis, es decir, técnico de marketing, comercial, etc. 

La clave está en investigar primero las oportunidades existentes en la actualidad para los puestos que queréis ocupar, los requerimientos que se solicitan a esos candidatos, la competencia existente y todo lo demás a tener en cuenta. Algunas actividades o profesiones por diversas circunstancias dejan de ser demandadas o evolucionan hacia otro rol. Y como no sepáis evolucionar en la línea del mercado os quedáis fuera de juego a nivel profesional.

También es importante que las personas que están en búsqueda activa de empleo deben tener una mente global y esto significa que deben buscar ingresos, clientes,… o lo que es lo mismo, buscarse la vida. Con independencia de que encuentren empleo por cuenta ajena o por cuenta propia, la claves es ser un profesional con hueco en el mercado, algo que por desgracia no os lo dará el propio mercado, sino que os lo tenéis que hacer vosotros a bases de moveros, insistir, ver opciones de actividad en las funciones que queréis desempeñar. 

Otro aspecto de relevancia es que muchas titulaciones académicas por si solas no van asociadas a ninguna actividad o profesión. Serán las competencias técnicas, idiomáticas, experienciales y las actitudes en todas sus facetas lo que determinarán  en qué profesiones encajamos más. Eso no lo da un título sino la evolución profesional y personal que cada uno queramos tener. 

Será fundamental no dar nada por hecho y salir todos los días a buscarnos la vida como si no hubiese mañana.

Siempre podemos estar acostumbrados a lo anterior o a lo de siempre, sin embargo, debemos estar predispuestos a adecuarnos a lo que se precisa ahora, con independencia de que nos encaje o no. Todo siempre tiene sus pros y sus contras.

Tenéis que pensar que se os da bien hacer a nivel profesional y conseguir a alguien que os quiera pagar por ello lo suficiente como para poder llevar una vida adecuada en sus diversas facetas.

Quedarnos sin trabajo nos hace reinventarnos y poner en duda en todo lo que creíamos para buscar nuevas vías en las que encajar a nivel profesional. Debemos partir de cero cuando nos ocurra esto y no quedarnos anclados en el pasado porque eso supone que no habéis pasado página, algo que no ayuda bajo mi opinión. Yo he tenido que reinventarme varias veces y estoy seguro que me tocará hacerlo muchas veces aun. Tampoco penséis que los que tienen trabajo no tienen que reinventarse porque esas personas están equivocadas. Siempre hay que evolucionar en el mismo sentido en el que va el mercado y si podéis anticiparos a esa evolución, lo podréis hacer observando las tendencias y asumiendo los riesgos.

¿Cuál es vuestra experiencia en este sentido? Cuando habéis estado sin trabajo… ¿lo habéis dicho abiertamente? 

  1. Maria dice:

    Interesante artículo y muy certero. Llevo desempleada 4’5 años, y no he dejado de formarme durante la crisis. No hay trabajo y para un puesto hay cientos de candidatos. A mi me han descartado por llevar tiempo sin trabajar, y me lo han dicho así de claro, sin valorar mis capacidades. Obviamente, también me han descartado por ser mujer y por estar entre los 35-40. Soy graduada social con más de 10 años cotizados, esperando la reforma laboral como agua de mayo, esperando que cambien las cosas, o habrá que emigrar como los jóvenes.

  2. Hola María,

    Gracias por pasarte y participar en mi blog.

    Darte mucho ánimo en tu proceso de búsqueda, a pesar de llevar mucho tiempo no debes de caer en tu empeño por volver al mercado laboral.

    Lógicamente en estos momento una infinidad de competencia. Además no se puede negar que algunas empresas discriminan a determinadas personas por su edad u otras circunstancias, sin llegar a valorar a cada persona por sus competencias y talento. Creo que los seleccionadores deben ponerse más en la piel del candidato.

    Saludos,

    Juan

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