suscribete: Posts | Comentarios | Email

¿PARA QUÉ USÁIS LAS HERRAMIENTAS 2.0 EN VUESTRAS ORGANIZACIONES?

Desde hace tiempo, el concepto 2.0 está de moda y todo el mundo, en mayor o menor medida, se sube al carro del negocio que esto provoca, aunque muchos venden humo que deja detrás muchas incertidumbres y hace daño a las bondades de la cultura de la colaboración y la interactuación.

Por supuesto, la cultura real 2.0 aun es minoritaria de forma práctica y productiva. Solamente tenemos que ver el panorama que se vive respecto al uso de estas herramientas en las organizaciones. Muchas de ellas tienen presencia corporativa en Twitter, Facebook y otras muchas para figurar y porque asumen que se debe estar sin tener claro el porqué y para qué. Luego, como contraste y contradicción al personal que trabaja en esas compañías, nos encontramos más casos de los que uno se imagina en los que las empresas les prohíben usar esas herramientas para su trabajo diario. Directamente las vetan, sin educar a las personas de cuál es el uso adecuado para que les sean productivas en sus tareas de trabajo diario.

Después también tenemos a muchos responsables y jefes que son verdaderos desactivadores de su uso porque van con el cuento de que tienen mucho peligro y que requieren mucha inversión de tiempo el ponerlas en práctica. Quizás el mayor peligro sea para los jefes porque van a perder el control directo de su cortijo y tendrían que establecer un trabajo en equipo real donde la colaboración fuese directa. Al argumento de que se necesita mucho tiempo, yo les lanzo la pregunta de ¿Para qué no se necesita tiempo hoy en día? El aprender a sacar partido a algo nuevo requiere conocerlo poco a poco y debemos ver lo que nos ayudará a mejorar en nuestro trabajo y no los que nos costará adaptarnos al cambio. Las transiciones siempre son costosas.

Suele pasar que el enemigo fundamental de las herramientas 2.0 está en las bases de las empresas, es decir, en los trabajadores cualificados y técnicos que tienen inquietudes para ponerlo en marcha en muchas ocasiones por su cuenta. Esto por supuesto no está mal, sin embargo, la cúpula estratégica también deben manejar estas herramientas. Las cosas comenzaran a cambiar el día en que los directivos tengan un blog corporativo, una cuenta de Twitter, un perfil de Linkedin, etc.;  porque crean en estas herramientas para ayudarles a mejorar como organización y para poder conversar y escuchar a sus clientes reales y a los potenciales. Por supuesto, alguna persona les ayudará en la gestión pero ellos son los que tienen que llevar el peso respecto a lo que quieren poner y hacer con sus cuentas en la red. No le dan una oportunidad a esta nueva cultura corporativa porque no creen en ella y les da miedo afrontar los cambios que conllevará. Las herramientas 2.0 hacen que las organizaciones se vuelvan más planas jerárquicamente hablando porque existe una mayor cercanía y facilidad de poder acceder a las otras partes. Mediante este espíritu de colaboración e interactuación, cualquiera puede hablar con las personas de la cúpula estratégica y me parece perfecto porque antes que jefes son personas que requieren relacionarse.

Soy positivo y conozco casos puntuales de personas que ocupan puestos directivos y que disponen de sus cuentas en estas herramientas y les sacan partido, sin embargo, son casos muy puntuales que desde sus empresas son vistos como raros.

Voy a proceder a lanzarte varias preguntas: ¿A cuántos directores conoces que usen las herramientas 2.0 en su trabajo diario?  ¿Cuántas personas de vuestras organizaciones usan Twitter, Facebook, Linkedin y/o algunas otras para trabajar? ¿Tenéis libertad para poder usar las herramientas 2.0 en vuestras empresas a nivel laboral? ¿Existe en vuestras organizaciones un protocolo corporativo de cómo usar estas herramientas en vuestro día a día laboral? Por supuesto, si la mayoría de las respuestas son negativas; está claro que aún queda mucho por hacer respecto para conseguir la implantación de esta cultura en vuestro entorno laboral.

Es más, no se puede negar que muchos de vosotros aun continuáis viendo a aquellos que están muy metidos en las herramientas 2.0 como bichos raros o “frikis”, que queda más “guay”. Sin embargo, cuando les conocéis y veis que son personas normales, que hacen su trabajo igual que vosotros y que sacan provecho de esas herramientas, se les empieza a ver de otra manera.

Otro problema de raíz es que las empresas deben integrar la cultura de las herramientas 2.0 en sus estructuras y adecuar sus procesos a las mismas. Mientras esto no se haga esto, el uso de estas herramientas en las empresas será algo puntual y esporádico. Lógicamente, esto requiere primero un análisis de donde está ahora vuestra organización respecto a la cultura 2.0 y donde les gustaría estar sin olvidar la realidad de con qué recursos humanos, materiales y económicos se cuenta para ponerla en marcha. Tiene que ser un proceso lento donde se vaya paso a paso. El conseguir calar esta cultura en las organizaciones y en los usuarios requiere tiempo porque se debe habituar a los diversos interlocutores.

¿Para qué usáis las herramientas 2.0 en vuestras organizaciones? ¿Cuéntanos experiencias positivas o negativas respecto a estas herramientas en vuestro entorno laboral?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *