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EVOLUCIÓN GLOBAL

Paisaje Rutelec vive en Marte. El cuarto planeta del sistema solar lleva con vida humana varios siglos. Es el año 2657 y la sociedad ha experimentado grandes cambios. El joven Rutelec tiene familia en la Tierra, Urano y Neptuno y los visita con bastante frecuencia.

Rutelec ha tenido la suerte de conocer un sistema educativo flexible donde ha podido elegir desde pequeño aquellas asignaturas que mejor encajaban con sus competencias profesionales. Los “Operords” (los ordenadores robóticos) realizaban las labores más rutinarias, dejando a los seres vivos, desarrollar nuevas formas de trabajo. La educación recibida por Rutelec le permitió desarrollarse hasta convertirse en un gestor de competencias. Su trabajo, complementado por su Operord, le permite detectar cuáles son las competencias técnicas, idiomáticas, artísticas y de diversa índole más requeridas por los profesionales y las empresas. Igualmente facilita a las personas el aprendizaje de las competencias que más precisen en función del planeta en el cual trabajen y colaboren.

Nos encontramos en un mercado laboral donde lo que más abundan son las comunidades empresariales conformadas por entes unipersonales, aunque también existen comunidades flexibles conformadas por un número variable de personas. Las comunidades es un concepto que ha sustituido a las otrora llamadas empresas. La Tierra se cogió como piloto para desarrollar los sistemas productivos en el resto de planetas del Sistema Solar.

En el año 2657 los trabajos fundamentales que desarrollan las personas son trabajos intelectuales, técnicos y de gestión de dificultad media y avanzada. Los trabajos mecánicos y repetitivos son desempeñados por máquinas robots, llamados “Manords”, que han simplificado los procesos productivos, así como aumentado la productividad.

En las comunidades, las personas cobran de forma variable en función de lo que aportan y de los resultados que se obtienen con sus acciones individuales y grupales. Los lugares de trabajo son flexibles y lo habitual el multitrabajo que consiste que el trabajo se puede desempeñar desde cualquier lugar a elección de cada persona (casa, sedes físicas y virtuales de las comunidades, parques, etc.). Los horarios de trabajo han desaparecido: no importa lo que uno trabaje sino los resultados que uno obtiene, cada uno desempeña las tareas cuando quiera y de la forma que mejor estime. Se da vía libre a que cada persona cambie, innove y pruebe nuevas formas de desarrollar su trabajo.

Rutelec, en la hemeroteca digital de su Operord personal, consulta mucho los “pasdocs” o documentos pasados, legado incalculable de sus antepasados en la tierra donde reflejan las andanzas, dificultades y soluciones que buscaron. Estas anécdotas e ideas sabias le ayudan y puede aplicarlas en su día a día profesional. Le apasiona leer el diario de su bisabuela Pilar, concretamente el del año 2012, donde La Tierra sufrió una grave crisis mundial. Su bisabuela residía dentro del Planeta Tierra, en España, que sufrió una crisis muy profunda en el ámbito económico y, por ende, afectando al laboral. Rutelec se copiaba extractos literales que utilizar en su vida profesional. El pasdoc 19032012 le fascinaba. Pilar relataba que los avances conseguidos en políticas de personal en las empresas debían consolidarse para que no se eliminaran de un plumazo cuando llegasen dificultades de cualquier índole (que siempre llegan y en más de una ocasión globalizadas y expansivas). Implantar algo cuesta mucho, sin embargo, quitarlo es muy fácil pero reponerlo es misión imposible.

Rutelec, como gestor de competencias, asume que se debe ser, ante todo, flexible porque las competencias requeridas por cada comunidad son diferentes en cada momento, sin embargo, la clave es ir adaptándolas y que evolucionen con los retoques necesarios. En las comunidades estaba implementado un sistema de aprendizaje y reciclaje continuo de todas sus personas dentro de su horario de trabajo porque esto les ayudaba a desempeñar sus tareas mucho mejor. Está claro que a pesar de estar en el año 2657 surgían revoluciones económicas (termino equivalente a lo que hace décadas se llamaba crisis), sin embargo, las mejoras implantadas en las comunidades para sus personas se debían respetar porque esto hacía que las personas estuviesen más motivadas en su trabajo.

Rutelec siempre contaba la anécdota plasmada por Pilar en sus pasdocs donde explicaba como en el año 2012, la multinacional en la que trabajaba despidió a muchas personas, amortizando el puesto, por lo que se cargó de trabajo a las personas que continuaron. La empresa retiró todas las ventajas de horarios, mejoras salariales, días extras de vacaciones, seguros médicos y demás beneficios. Se les exigía mucho más por menos. Pilar explicaba que en épocas de carestía todos se deben ajustar pero también se debe reconocer el esfuerzo que hacen las personas para sentirse valoradas. Es más, la frase estrella de esta multinacional en esa época de crisis paso a ser “El que no esté contento ya sabe dónde está la puerta”. Pilar añadía en el pasdoc que la “frasecita” no ayudó a que los trabajadores estuvieran motivados y en el momento que en el 2017 se salió por fin de esa crisis global, las personas comenzaron a abandonar esa compañía, incluida ella. Esa empresa se había sentenciado por si misma por sus propias decisiones y no tardó en desaparecer.

Rutelec tenía claro que las competencias suponían especialización pero las personas eran las que las poseían y ponían en práctica. Era de la opinión de que cuanto más se permitiese a las personas probar, innovar y aplicar sus competencias en sus comunidades de trabajo, más a gusto se encontrarían.

En el año 2657 lo que había quedado claro es que en la diversidad de comunidades de trabajo existentes, lo que primaba era la diferenciación, donde se le daba a cada uno lo necesitaba en cada momento en función de las posibilidades. Las políticas genéricas para todos no surten efecto como ya había quedado reflejado en épocas pasadas. A cada persona se la debe valorar por lo que hace, aporta y se le debe adaptar su jornada, políticas, beneficios sociales a sus necesidades personales, familiares y de vida.

Los pasdocs que Rutelec  consultaba regularmente, le permitían conocer muy bien la historia del Planeta Tierra de sus antepasados. Fue en el año 2050 cuando volvió a surgir otra crisis de mayor envergadura en ese planeta. El Operord concluía en su examen de los acontecimientos, que no se había aprendido nada de revoluciones pasadas. Esto conllevó una catarsis social nunca vivida donde se perdieron muchos recursos materiales y económicos. Muchas personas sufrieron y las nuevas oportunidades laborables generaron migraciones de personas a otros planetas del Sistema Solar que empezaba a colonizarse entonces.

Parte de la familia de Rutelec en Marte, planeta que innovó en su política laboral. Estaba claro que lo antiguo había fracasado en la Tierra y tocó empezar de cero con nuevas reglas. Todo se hace de forma grupal. No hay estamentos… todos son iguales de forma real, incluso las personas que lideran o gestionan las comunidades en que se divide el planeta.

Los cambios se entienden como algo necesario y se mantiene la mente muy abierta ante el cambio, porque las cosas siempre son mejorables. La forma de trabajo es libre, si bien, el objetivo de cada profesión es uno: la clave es experimentar para ver con qué forma se obtienen mejores resultados y se ahorra tiempo y recursos.

Se promueve que las personas se sientan realizadas con el trabajo que llevan a cabo y esto supone permitir a que decidan muchas cosas en el desempeño de su trabajo, dejando claro el objetivo.

En las comunidades actuales en Marte se prima económicamente el desempeño real del trabajo en equipo. Se valora que las personas se ayuden unas a otras dentro de sus comunidades porque esto repercute en beneficio global de la comunidad. Se estrechan los lazos de esta forma. Es más, en las comunidades no se ve con buenos ojos a las personas que no sepan trabajar en equipo; está claro que determinadas tareas son individuales pero sin estar cerrados a la ayuda de otras personas.

Cada época y cada planeta tiene sus dificultades, sin embargo, debe recordarse la catarsis vivida en el planeta Tierra para mejorar las cosas y aprender realmente de los errores.

En el año 2657 se evoluciona muy rápido, sin embargo, se evalúa cada puesto de trabajo dentro de cada comunidad y se buscan desviaciones individuales y grupales que ayuden a avanzar. Todos los resultados los controlan los Operords, permitiendo a los individuos conocer su estado frente a la consecución de objetivo. Se pone mucho empeño en que las personas estén motivadas y crean en sí mismas, porque la clave de todo es la actitud con la que se afronten las dificultades.

Rutelec siempre repite la frase de su bisabuela Pilar: “Siempre os surgirán adversidades y problemas pero la clave es la actitud con la que los interpretéis y afrontéis”.

Realmente los pequeños detalles siempre priman en el año 2012 en España y en el año 2657 en Marte. El ser humano es capaz de todo lo que se proponga siempre que tome nota de los errores pasados que repercutan en beneficios para las generaciones futuras. 

  1. Raquel Ruiz dice:

    Hola Juan,
    Interesante y futurista artículo. Has dejado abiertas varias líneas de reflexión y me gustaría comentar algunas.
    El marco en el que se envuelve Rutelec, se puede extrapolar a un sistema productivo y empresarial diferente al actual, en el que superan o se mejoran, al menos en parte, deficiencias de las que adolecen de forma enquistada, dicho sistema empresarial – productivo en el que actualmente nos hallamos.
    Una de las críticas que se hace al sistema educativo actual, es su desconexión, al menos en parte, con el mundo profesional. Constituiría un salto cualitativo y cuantitativo importante si ya desde la infancia (en estado de iniciación) se pudiera establecer un puente entre la educación-formación y el establecimiento y desarrollo de las competencias profesionales/personales claves para un futuro desempeño profesional satisfactorio y en continua mejora. Todo ello en adaptación continua con la evolución personal (infancia – adolescencia- edad adulta) de cada persona, considerando su perfil, gustos, preferencias.
    Por otra parte, me parece una idea muy interesante e innovadora, que cada persona, dentro de sus posibilidades (puesto, organización, márgenes para implementar cambios, etc.) pueda innovar, aporte, idee ensaye y desarrolle nuevas y variadas formas de efectuar y desempeñar su trabajo. Eso refuerza efectivamente, el vínculo profesional y personal con su puesto, su labor y finalmente con la organización. Mejorando a su vez, efectivamente, su auto-estima y autoconfianza, y por lo tanto su desempeño y motivación en el trabajo.
    Evidentemente es clave reconocer y poner en valor el esfuerzo, dedicación y motivación de los trabajadores, como personas que son, con emociones, dificultades, potencialidades, capacidad para la auto-superación y mejora continuas…
    Estoy de acuerdo es capaz de alcanzar todo (o casi todo) lo que se proponga, con una buenas dosis de esfuerzo, constancia, innovación-creatividad y humildad, etc., para aprender, asimilar e interiorizar los errores y fracasos, para extraer el meollo que hay en ellos con vistas a saber cómo actuar en el futuro, con todos los retos y pruebas que nos traerá a cada uno de nosotr@s.
    Gracias.
    Mucha suerte para el premio de “Aragón en la Red”.
    Buen verano.
    Saludos.
    Raquel Ruiz

  2. Gracias Raquel por tu interesante reflexión sobre la historia. Saludos. Juan

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