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¿QUÉ LECCIONES APRENDISTE EN TU PRIMER TRABAJO?

Todos los años, muchos jóvenes acaban sus estudios y comienzan un futuro incierto pero a la vez, lleno de retos, comenzando a trabajar en algún puesto relacionado con sus estudios y poder, así, ir labrándose un futuro. Algunos salen con la cabeza llena de pajaritos, aspirando ya, nada más empezar a un puesto de responsabilidad, cobrando un salario que no lo cobran ni profesionales con carreras profesionales brillantes de más de 10 años. En ocasiones el entorno universitario y televisivo despista a nuestros jóvenes, pintándoles una realidad del mercado laboral irreal. Todo conlleva un aprendizaje y pese a disponer de una base teórica buena, el trabajo no siempre se basa en la teoría, sino que la práctica también tiene su parte fundamental.

Un recién licenciado sale con un título o dos bajo el brazo, sin embargo, eso no es diferenciador, ni excesivamente relevante para comenzar en una empresa. Os falta rodaje, aprendizaje y poner en práctica esos conocimientos demasiado teóricos aprendidos en años de carrera pero que incluso pueden estar ya olvidados.

Se da por sentado que el estudio de una licenciatura da las habilidades necesarias para aplicarlas en el puesto de trabajo, cuando la realidad, al menos en España, es que se imparte mucha teoría que se aleja del escenario que encontraremos en las empresas.

No podéis exigir ocupar un puesto alto por el simple hecho de ser adictos a la titulitis variada. Ahora debéis de ir con humildad y demostrar vuestra valía y conocimientos en real y no en versión simulada. Es decir, empezareis con salarios poco competitivos porque debéis aprender desde abajo e ir rotando por diversas tareas y departamentos para curtiros y aprendiendo cómo funciona el área profesional a la que os queréis dedicar. Debéis experimentar, interactuar y arriesgaros con cabeza para demostrar de lo que sois capaces de hacer porque las oportunidades solo pasan una vez y luego no vuelven.

Vamos en una palabra: bienvenido al enorme mundo de la demostración continua que es el mercado laboral.

Un consejo que siempre doy a los recién “escudillados” es el evitar pensar a corto plazo al incorporarte a tu primer trabajo. Aquí no te vale la “empollada” de la noche antes del examen a base de café y con un poco de suerte sacar una nota no brillante pero si suficiente para poder ir hueco. Es decir, no puedes pretender promocionar en dos meses porque debes de conocer el funcionamiento de tu empresa, relacionarte con los compañeros y responsables, desempeñar las tareas y superar dificultades en su ejecución. Como suelo decir, debes curtirte en el mundo laboral. Es más, siendo realistas, hoy en día es difícil que promociones en tu primer trabajo porque las relaciones laborales cada vez tienen la fecha de caducidad más cercana y, de la misma forma, la juventud suele hacer tener en la primera experiencia laboral poca paciencia, que nos precipitemos en cuanto no conseguimos lo creemos que nos merecemos.

Otra lección que debéis aprender es que los trabajos los debéis mirar con mentalidad global, es decir, valorando todos los aspectos en conjunto sean buenos o malos. Porque a veces uno tiende a exagerar lo mejorable sin apreciar lo bueno que tiene, pensando que está en la peor empresa del mundo y cambiáis totalmente convencidos, sin embargo, en más de una ocasión, os tragáis esas palabras porque al ir pasando por otras empresas suele darse el caso de que la primera no era tan mala como creíais.

Después tenemos el tema de las expectativas salariales, aunque para comenzar he de deciros que nadie da euros a 80 céntimos, es decir, que el conseguir un salario adecuado conlleva paciencia, esfuerzo, trabajo, dedicación y práctica para lograr especializarnos en nuestra profesión y revalorizarnos porque realmente somos buenos porque marcamos la diferencia. El ascenso hay que trabajarlo, demostrar que se trabaja para la empresa, no simplemente que se trabaja.

Las personas recién llegadas debéis de rebajar vuestra cartera de derechos y recordad que también tenéis obligaciones en la misma consonancia. Ya no estáis en la Universidad y no hacéis nada con quejaros de las cosas sino que tenéis que apechugar y buscarle una solución vosotros mismos como habéis hecho en otras ocasiones aunque no seáis del todo conscientes. Tocará hacer cosas que os gusten y otras que no tanto pero que las tendréis que hacer porque eso es un trabajo. De la misma forma, debéis de afinar el carácter y potenciar determinadas competencias aunque no estéis acostumbrados como la paciencia, la capacidad de escuchar, el trabajo en equipo y el reconocer vuestros errores. Debéis aparcar definitivamente el orgullo, la prepotencia y el pensar que sois lo más de lo más. Tenéis un título universitario… Pero no sois los únicos. Y ese título no significa nada si la teoría no la sabéis aplicar a lo que la empresa necesita.

Igualmente, al trabajo vais a trabajar y debéis de evitar el colegueo excesivo desde el principio. Da igual que en la Universidad fueses el más popular de tu clase. En las empresas, debemos analizar la cultura corporativa e intentar adaptarnos a ella. A uno no le contratan por lo bueno que era haciendo relaciones sociales en las fiestas nocturnas sino porque han detectado  determinadas competencias o variables y quieren verte en acción, buscando soluciones que ayuden a seguir llenando el capital de la empresa en la que estas porque eso es beneficioso para todos.

Después, debéis de tener aguante y eso no significa que la empresa no sea flexible sino que debemos acostumbrarnos a saber que no siempre uno puede conseguir todo lo que quiere porque la vida es así.

Por supuesto, me dejo muchas variables que uno debe tener en cuenta al incorporarse a un puesto de trabajo. Sin embargo, te dejo unas preguntas abiertas para comenzar el debate:

¿Qué lecciones aprendiste en tu primer trabajo? ¿Qué errores cometiste en tu primer trabajo? y ¿Cómo te ha marcado en el resto de tu carrera profesional?

  1. Fantástico post. Según mi experiencia, en el primer puesto de trabajo se aprende algo muy valioso, que por desgracia no se aprende en la facultad. Las relaciones sociales, con tus superiores, con compañeros etc. Saber analizar, escuchar, hablar sólo en la medida necesaria. Como tú dices no es lo mismo las relaciones entre compañeros de clase que en el trabajo.

    Habilidades sociales, técnica para hablar en público etc deberían ser contenidos trasversales en nuestras universidades.

  2. Hola Marc,

    Gracias por pasarte y participar en mi blog.

    Los primeros trabajos sirven de rodaje y de experimentación en muchos aspectos que no se aprenden en la Universidad. Las relaciones sociales con los compañeros de trabajo, es decir, la cultura social en habilidades personales es muy necesaria y en donde encuentro que existen muchas carencias en el sistema. Muchas personas aprenden a trompicones o a bases de golpetazos cuando esto es muy evitable.

    Saludos,

    Juan

  3. Hola Juan:

    Magnífico post. Yo aprendí muchas cosas. la primera de ellas, que es necesario respetar a cualquier persona de la organización aunque a ti no te respeten. Que debes observar, preguntar y hacer buscando apoyos, que debes ser humilde y que tienes que coger lo mejor de cada persona.
    Un saludo

  4. Hola Fernando,

    Muy interesantes tus aportaciones.

    En efecto, debes respetar a los demás y no tratarles de la misma forma inadecuada que lo puedan hacer ellos contigo. Por que hacer eso nos pone a su mismo nivel y por muy difícil que sea tenemos que sacar más que nunca nuestra profesionalidad.

    Yo también opino que al principio es fundamental observar para adaptarnos lo más rápidamente al nuevo entrono en el que nos movemos. De la misma forma debemos ser nosotros mismos.

    Saludos,

    Juan

  5. Aunque sea una obviedad, es absurda la diferencia que hay entre Universidad y Empresa… ¿cómo se puede mantener esa diferencia en una sociedad avanzada?

    Y la diferencia más descarada son las Conversaciones de una y otra. Salvo, para aquellas personas que estudian algo que está relacionado con su vida personal. Es decir, aquellas personas que ya conocen el ambiente de trabajo antes de comenzar sus estudios.

  6. Maria Elena Soler Font dice:

    El primer trabajo fué el peor porque tuve un accidente laboral pero fué interesante además la empresa es historia ya no existe fue una experiencia inolvidable

  7. Buenos días Elena,

    Gracias por pasarte y participar en el blog.

    Pienso que todas las primeras experiencias laborales son buenas por el aprendizaje de vivencias y experiencias que nos aportan independientemente de que conllevo cosas buenas y malas porque eso es la vida real.

    Saludos,

    Juan

  8. Muy buenas, Juan!

    En mi primer trabajo aprendí muchas cosas:
    1- Que existen Jefes (no líderes, de esos hay pocos y mal aprovechados por lo general).
    2- Que tienes que demostrar con acciones, no con teoría.
    3- Que eres tu propia marca personal (atrás quedan los “mimitos” de tu familia, a la que tu jefe ni conoce ni desea hacerlo).
    4- Que la vida profesional es probar, probar, probar hasta saber qué quieres hacer (a no ser que tengas vocación desde que eres niño).

    Un saludo =)

  9. Hola Jesús Mª,

    Interesantes tus aportaciones.

    Yo también aprendí que las cosas se demuestran con acciones reales y no con posibilidades habladas y no realizadas. Efectivamente, uno debe probar y experimentar aunque eso conlleve riesgo.

    Saludos,

    Juan

  10. Hola :
    Trabajo con universitarios y comparto todo las orientaciones que das, aunque me gustaría matizar algo que cada vez veo más y me preocupa y que afecta a la otra parte, la empresa, que a veces se escuda en la inexperiencia del candidato para comportarse de forma, digamos, cicatera. Me explico, he visto ofertas de trabajo para recién titulados en el que se les pide el dominio de hasta 3 idiomas) v.g.: inglés, chino y sueco, de tecnología informática puntera, movilidad geográfica internacional, algún que otro máster, y más …. por el digamos módico precio de más o menos 1000 por mes. Hace pocos días en un programa de tv de una cadena autonómica aparecía un Ingeniero Técnico Agrícola que trabajaba por “amor al arte” para garantizarse un puesto cuando el empresario le pudiera contratar, y el empresario estaba encantado por supuesto. Puede que yo no entienda suficientemente bien el mundo de los recursos humanos, pero por muy normalizadas que puedan estar estas situaciones que expongo, no me parecen de sentido común. Los titulados universitarios han hecho un esfuerzo para obtener su titulo, su máster de especialización…. y muchos en áreas nada fáciles (ingenieros, telecomunicaciones,….) es justo que se les valore ese esfuerzo. Pero parece que a la voz de que hay titulados universitarios “como churros” es más fácil ahora, en plena crisis económica (algo tendrá que ver….) infravalorar su trabajo, esfuerzo y conocimientos. Por supuesto que ellos no son “más que nadie” pero me parece fuera de lugar empezar a considerarlos “menos”.
    Gracias por leerme y un cordial saludo.
    Una asidua lectora.

  11. Hola Merche,

    Gracias por pasarte y participar en mi blog.

    Totalmente de acuerdo con tu matización. Las empresas están en su derecho de pedir muchos requerimientos a los candidatos que quieran optar a sus plazas vacantes, sin embargo, eso se debe corresponder con salarios en consonancia a lo exigido. No se puede pretender pedir y dar mucho menos a cambio porque eso es abusar.

    Como bien dices los titulados universitarios no son más que nadie pero tampoco debe de ignorarse la realidad de lo que son. Debe de existir el término medio y la coherencia.

    Saludos,

    Juan

  12. Roberto Moya de Costa Rica dice:

    Me encanta leer sus trabajos, me parecen excelente, soy empleado Pùblico y comparto sus observaciones.

  13. Hola Roberto,

    Me alegra que te guste mi blog,

    Saludos,

    Juan

  14. Muy bueno tu blog, interesante hallazgo.
    Estoy leyendo un poco para saber como enfrentar una entrevista de trabajo y esto me ha servido..
    Saludos..

  15. Me gustó mucho su Bloc,
    Hoy en día las empresa porque buscan la buena presencia y jóvenes, porque no aprecian la inteligencia de uno mismo, sin embargo piden experiencia y muchas capacitaciones para un sueldo mísero.

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