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SI QUIERES QUE TE AYUDE, DIME QUÉ QUIERES

A todos nos gusta contentar a nuestros jefes/superiores en lo que hace referencia a nuestro rendimiento y con las tareas que ejecutamos día a día y evitar, así, problemas que pueden poner en peligro nuestra permanencia en la empresa.

Es por ello, que será necesario ser reflexivos y pensar las cosas dos veces antes de ponerse a hacerlas. Muchas veces nos ponemos a hacer las cosas sin pararnos a pensar seriamente si hemos comprendido adecuadamente lo que nos han solicitado. No es cuestión hacer tareas sino las que se requieren.

Habrá veces que no será culpa vuestra no haber entendido qué es lo que se pide; os tendréis que buscar la vida para cubriros vuestras espaldas. No valdrá decir “es que fulano o mengano me dijo… y por eso lo hice así”. Esto es muy complicado de demostrar y traerá más perjuicios que beneficios, a pesar de que sea verdad.

Así que es muy importante observar a vuestros compañeros de trabajo para saber cómo es cada uno a la hora de tener que trabajar con ellos de forma conjunta. Esto permitirá ir con ventaja para anticiparse y saber cómo plantear las cosas para evitar malentendidos.

Por ello, cuando algún compañero o superior os solicite que le realicéis alguna tarea o trabajo debéis de sentaros cinco minutos (o los que sean necesarios) con él para analizar el tema en profundidad y evitar tener que hacer luego el doble de trabajo originado por una mala comunicación.

Por ejemplo, hay gente que se explica muy mal cuando pide las cosas porque generaliza demasiado y no concreta lo que quiere. Si os encontráis con este tipo de personas debéis de preguntarles; ¡nada de callarse por no dar la impresión de que no os enteráis de nada! Para ello, vendrá muy bien decir “entonces lo que me has pedido es…”. Esto es parafrasear lo que él nos dijo para que nos lo verifique o nos lo rectifique. Esto os permitirá hacer las tareas con claridad.

Luego tenemos a las personas dubitativas que al pedirnos algo requieren varias cosas totalmente distintas porque está pensando en alto y ni ellos tienen claro lo que quieren. En este caso, lo mejor es posponer la ejecución de esos temas hasta que la persona encargada de decirnos qué tareas hacer lo tenga claro. Os preguntaréis ¿Cómo plantear esto?

Muy sencillo; es cuestión de hacerle ver a la persona que os solicita algo que os está pidiendo varias cosas contradictorias y que vosotros no tenéis inconveniente en hacer lo que se precise, sin embargo, veis que lo mejor es que posponga su decisión hasta que lo clarifique para avanzar más rápido.

También tenemos a las personas que piden que hagáis determinadas tareas y que dan determinadas cosas por hechas, sin comunicarlas. Nunca se pueden dar cosas por sabidas si no se dijeron. Nadie es capaz de leer la mente de otro. Así que, cuando alguien os pida algo, siempre debéis de preguntar: Entonces, para que me quede claro ¿lo que quieres que haga es….x….? Si no nos da toda la información, tendremos que solicitársela de forma inteligente, contándole lo que vosotros habéis entendido que os pide y así conseguiréis que os dé más datos que omitió.

Es preferible perder más tiempo con este tipo de personas y, una vez que estáis con ellos, aprovechar para desglosar los pasos y ver que tenéis claros todo lo que quieren y en caso de que no sea así, amablemente debéis preguntar una vez que acabéis las tareas que os quedaron claras ¿Y ahora que debo hacer?

La iniciativa es buena, pero no recomiendo ejecutar cosas sobre la marcha, sin tenerlo claro o improvisando; puede ser que alguna vez tengáis suerte y acertéis pero, finalmente, llegará el día en que no y no tendréis excusa a pesar de hacerlo con la mejor de las intenciones.

En la ejecución de tareas es fundamental la comunicación entre los emisores y receptores, comprobando que ambos hablan en la misma frecuencia y que les ha quedado claro a todos lo comunicado.

No pasa nada por preguntar porque esto demuestra interés en que queréis hacer bien vuestro trabajo para evitar errores por no tenerlo claro.

Puede pasar que, pese a que la persona encargada de pedirnos la ejecución de alguna tarea nos diera bien el mensaje, a nosotros no nos quedase claro por la razón que sea. Ya sabéis lo que toca: pedir que os lo vuelvan a explicar. Muchas veces nos callamos por el miedo al que dirán si pregunto. Lo que os debe importar es hacer bien vuestro trabajo pasando de todo los demás aspectos subjetivos que existen y que no se pueden controlar por más que quisierais.

Esto os tiene que entrar en la cabeza a las personas y a las compañías porque de esta forma se ahorraría mucho tiempo dedicado a tener que hacer muchas cosas varias veces por no dedicarle un poco más de tiempo a la preparación de qué se debe de hacer, quién y cómo. Y posteriormente antes de comenzar verificar que a todo el mundo le quedó claro. No es cuestión de que el que lo pide lo tenga claro sino también todo el equipo. Nadie nace enseñado y a todo hay que dedicarle el tiempo necesario para no tener luego que invertir el doble de tiempo. Siempre es preferible aprenderlo por las buenas que no por las malas.

  1. Yoriento dice:

    Y esa de pedir también es una habilidad muy importante para el networking. Muchas personas buscan empleo pero no informan de forma concreta a familiares y conocidos sobre lo que buscan y sobre la manera específica en que podrían ayudarles.

    Buen artículo, Juan 🙂

  2. Juan Martínez de Salinas dice:

    Hola Yoriento,

    Gracias por pasarte y participar.

    En efecto, cuando uno hace networking para buscar empleo es necesario saber transmitir a nuestro entorno que buscamos y como pueden sernos útiles. Mucha gente no tiene aun claro que esto.

    Saludos,

    Juan

  3. Anonymous dice:

    Totalmente de acuerdo, porque cuando preguntas ayudas a tu jefe a concretar que quiere. En muchas ocasiones me he dado cuenta que quieren algo pero no tienen claro lo que quieren por lo tanto no saben pedir.

  4. Facility manager dice:

    La distancia entre lo que te pidieron que hicieras, con lo que entendiste y al final hiciste, puede ser muy grande; sobre todo si el jefe no gusta de dar explicaciones. Una de tantas, viví algo parecido y lo escribí en el blog, si lo quieres leer
    Saludos,
    Alberto
    http://facilitymanager.blogspot.com/2009/01/mensaje-garca.html

  5. Nacho Muñoz dice:

    Este post es un gran ejemplo más que refuerza la idea de tener un óptimo control sobre los procesos de comunicación en el trabajo para facilitar el camino para alcanzar resultados deseables.

    Muy buena entrada, Juan.

    Saludos.

  6. Juan Martínez de Salinas dice:

    Hola Anónimo,

    Gracias por pasarte y participar.

    Por supuesto, al preguntar ayudamos a la otra parte a que nos concrete y se aclare que quiere. Muchas veces las personas piden que hagamos cosas sin tener demasiado claro lo que quieren y esto es un gran problema que genera conflictos.

    Saludos,

    Juan

  7. Juan Martínez de Salinas dice:

    Hola Alberto,

    Si muchas veces hacemos cosas que no tienen nada que ver con lo que nos pidieron porque existieron muchas interferencias entre las partes protagonistas. Por lo tanto, es de vital importancia conversar con la otra parte para poner puntos en común y hablar en la misma frecuencia laboral.

    Interesante tu post sobre el tema.

    Saludos,

    Juan

  8. Juan Martínez de Salinas dice:

    Hola Nacho,

    Gracias por participar.

    La verdad que el tener el control sobre los procesos de comunicación es fundamental en las empresas para garantizar el éxito y el aprovechamiento del tiempo de los trabajadores en estas tareas. Con las cosas claras desde todas las perspectivas posibles no hay malentendidos posibles.

    Saludos,

    Juan

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