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¿TRAICIONAR A LA EMPRESA O A UN COMPAÑERO?

El mundo laboral es contradictorio y en multitud de ocasiones nos vamos a encontrar con situaciones que nos harán tomar una postura u otra en función de los acontecimientos.

Todos debemos tener claro que en todas las relaciones laborales hay dos intereses contrapuestos: por un lado los de la empresa y por otro los de los trabajadores que, a pesar de ser diferentes, coexisten y se necesitan los unos a los otros para sobrevivir.

Muchos de vosotros os habréis encontrado en más de una ocasión en la encrucijada de, ante determinadas circunstancias, qué posición defender: la de la empresa o la de un compañero. La decisión no es fácil. Depende de muchos factores. Lo que está claro es que nunca os podéis poner siempre del mismo lado; dependerá de qué sea lo más justo y honesto en cada situación.

Hay personas que siempre se decantan a favor de la empresa, independientemente del asunto que sea, no ya por ayudarla (cosa que es secundaria para ellos) sino por sacar tajada de ello.

Lo mejor es no encontraros ante el dilema de tener que plantearse las preguntas de ¿A quién traicionáis? ¿A vuestra empresa o a vuestro compañero?

Obviamente, se deben analizar todas las circunstancias y tener la máxima información de ambas posiciones. La decisión no puede ser precipitada porque puede traer consecuencias desastrosas.

Imaginaros por ejemplo, que os enteráis que un compañero está buscando trabajo. La información os ha podido llegar por diferentes vías, internas o externas. Imaginaros que vuestro compañero envía unas cuantas candidaturas a otras compañías y, casualmente, en una de ellas trabaja un amigo vuestro y os cuenta que le llegó el perfil de alguien de vuestra empresa. En primer lugar vuestro amigo actuó mal por vulnerar la confidencialidad que debería tener. Sin embargo, quién no cuenta cosas de su trabajo diario a su círculo más cercano. Esto, aunque no os lo creáis, pasa más a menudo de lo que imagináis. Y si os pasase a vosotros, ¿qué haríais? Hay tres alternativas posibles:

Comunicarlo en la compañía.
– Hablar con ese compañero.
– O guardar silencio haciendo que no sabéis nada.

Antes de optar por ninguna de estas opciones, pensad todas las alternativas y las consecuencias que provocarían cada una de ellas.

Creo que el comunicarlo a la empresa debería ser la última opción porque es meteros donde no os importa o no ser que queráis meter en complicaciones a ese compañero por algún conflicto que podáis tener con el. Debéis no mezclar las cosas. Cuando las personas toman las decisiones es por algo y no sabéis las motivaciones que han llevado a este compañero a buscar trabajo fuera de vuestra compañía. ¿Qué pasaría se os hiciesen los mismo a vosotros? Por supuesto lo veríais distinto.

Normalmente, las compañías al enteraros por alguna vía que trabajadores que están en vuestras plantillas buscan trabajo soléis reaccionar bastante mal. Pensáis solamente en vengaros y pagarle con la misma moneda. Incluso podéis llegar a tomar decisiones drásticas, sin pensarlas, como echarles de la compañía.

Rara vez, las compañías al enteraros de estas cosas os planteáis las preguntas de ¿Qué motivos llevan a esos trabajadores a buscar trabajo para irse de vuestra compañía? ¿Qué habéis hecho mal? ¿Cómo podéis solucionarlo?

También es cierto que si una persona no está contenta en una compañía, debería comunicarlo, siempre y cuando le hayáis demostrado que puede confiar en vosotros y que no tomaréis represalias contra él. No hay que olvidar que las compañías actúan de forma parecida, puesto que cuando se piensa en despedir a algún trabajador ¿por qué no se habla previamente con ellos, antes de tomar la decisión de despedirlos? ¿Por qué no se les da una segunda oportunidad? Claramente, no se hace para evitar que se puedan anticipar a las decisiones que no les beneficien.

Hablar con el compañero que busca trabajo de este asunto solamente se puede hacer si hay confianza con él; sino no tiene ningún sentido.

Por lo tanto, la mejor opción en estos casos, es hacer como que se ignora esta información. Esto no es traicionar a vuestra compañía.

Si es el departamento de recursos humanos quien se entera de que un trabajador de la compañía está buscando trabajo en otra empresa, en vez de comunicarlo directamente a los responsables de esa persona, debería interceder con ambas partes y averiguar qué es lo que ha llevado a esta situación, pero claro, siempre con tacto y evitando desvelar a ninguna de las dos partes que conocemos “el secreto”. No olvidéis que tenemos una posición intermedia y que se espera de nosotros que busquemos soluciones inteligentes y beneficiosas para todos.

Otras cosa muy distinta es que, por ejemplo, os enteréis que un compañero de vuestra compañía esté realizando un acto fraudulento a la empresa o contra un compañero o está obligando a hacerlo a otros colegas mediante coacción. En este caso, sin dudarlo, debéis proceder a comunicarlo a las personas adecuadas para que tomen las medidas correspondientes para ponerle fin.

Estas personas que están cometiendo actos fraudulentos contra la compañía, están poniendo en peligro vuestros puestos de trabajo, en función de la magnitud del acto fraudulento. Este tipo de actuaciones no tienen ningún tipo de justificación porque es algo ilegal.

Si sois conocedores de esto y guardáis silencio sin haber intentado hacer algo sois encubridores de las personas fraudulentas que os pueden generar consecuencias penales muy graves.

También habría que indicar que antes de proceder a realizar esta acusación de otros compañeros debéis tener pruebas de peso que avalen vuestras teorías. Si no las tenéis, tendréis que buscarlas. Porque si son infundadas pueden generaros muchos problemas. Hay que adoptar siempre la postura correcta.

Para tomar la decisión correcta debéis ser honestos con vosotros mismos y tomar la decisión más justa, visto desde un punto de vista objetivo. Y sobre todo, no traicionaros a vosotros mismos.

  1. Jose Miguel Bolivar dice:

    Interesante dilema el que planteas.

    Creo que el resumen de lo que comentas es intentar actuar siempre prudentemente y de la forma que tenga más sentido y resulte más beneficiosa para todas las partes interesadas.

    JM

  2. Juan Martínez de Salinas dice:

    Hola José Miguel,

    Si la clave esta en actuar y ponerse en el lugar de los demás para tomar la decisión más adecuada a nivel global sin dejarse influenciar por aspectos subjetivos.

    Obviamente es complicado pero no imposible.

    Saludos,

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