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QUIERO MÁS FIESTA

Constantemente, la gente se queja de que dispone de pocos días de vacaciones y días libres; por regla general, los que más se quejan son los que menos deben de hacerlo porque disponen de más días que nadie.

Un colectivo que, desde mi punto de vista, no debe quejarse es el de los funcionarios públicos, independientemente de la administración u organismo al que pertenezcan. Es comúnmente sabido que a parte de las vacaciones anuales que disponen, tienen días de asuntos propios, más los días de libres disposición (popularmente conocidos como “mocosos”); hasta aquí todo me parece bien.

Soy consciente de que en el momento que uno critica esto, la frase más común que nos podemos oír por gente de este colectivo es “haberte sacado tú una plaza de funcionario”. Pues aunque parezca mentira no es la envidia la que me empuja a hablar de este tema, sino por justicia y por llamar a las cosas por su nombre.

Empecemos por los días de asuntos propios o personales (aquí se tienen que englobar aquellos asuntos que no entran dentro de los permisos retribuidos a ausentarse por medico, fallecimiento o enfermedad de familiar hasta el segundo grado de consanguinidad a afinidad, etc.)
Para poder disponer de estos días, los funcionarios, como todo hijo de vecino, no han de dar explicaciones sino que deberán justificar de forma general el motivo personal o propio que motiva su ausencia.

Lo que es una vergüenza es que estos días se dispongan anualmente, independientemente de que se tengan asuntos personales o propios que lo motiven; esto hace perder esencia al motivo por el que se crearon y pasan a convertirse en más vacaciones a disfrutar.

Luego nos sorprende que la administración funcione tan mal y que haya multitud de retrasos en la realización de muchos tramites. Está claro que la culpa no la tienen los propios funcionarios sino las personas que tienen que regular esto, que consienten que esto lleve pasando años. Ahora cualquiera lo quita porque en nuestro país en el momento que se nos da algo, sea justo o no, lo archivamos como derecho adquirido.

Pero no contentos con esto, tenemos que añadir la figura que se sacaron hace unos años de la manga: los días de libre disposición (moscosos) que, como su nombre indeterminado indica, son más vacaciones. ¡Cómo sino tuviesen ya pocas!. Por supuesto se los cogen todos los funcionarios anualmente. Otra cosa es que se den días adicionales de vacaciones por la acumulación de trienios a nivel de antigüedad en el cargo porque, justo o no, tiene una justificación.

Para continuar con la cordura, no hay homogeneidad. Cada administración u organismo tiene más o menos días por asuntos propios y de libre disposición sin justificación lógica. Depende de quien hizo la correspondiente regulación en ese organismo. Esto es inaceptable. Todos deberían de disponer de los mismos días independientemente de que sean funcionarios del Estado, Comunidad Autónoma, Organismos locales, etc.

En el sector privado las cosas son muy distintas y depende de lo que regule cada sector empresarial o empresa en su convenio colectivo.

Suelen recogerse, a parte de los permisos retribuidos que a todos nos corresponden (por asistencia al medico, fallecimiento o enfermedad de algún familiar hasta el 2º grado de consanguinidad o afinidad, cambio de domicilio, etc.), un par de días para asuntos propios, que se pueden disponer SÓLO en caso de que los necesitemos. Por supuesto, no son tantos días como en la administración publica porque no es preciso ni lógico. Hay organismos públicos en la que sus funcionarios disponen de hasta 8 días por asuntos propios.

Se puede disponer de este tipo de días cuando realmente los necesitemos, para asuntos personales. En la empresa privada, no podemos permitir que se llegue al abuso de la administración pública.

De todas formas, tampoco es tan estricto. Si en un momento dado, uno necesita más días libres por asuntos personales, todo se puede negociar en vuestra empresa;
hay que ser rigurosos a la vez que flexibles. Y se puede llegar a un acuerdo lógico que no perjudique a ninguna de las partes. Todo es posible si hay voluntad de hacerlo.

Las excepciones tienen que estar justificadas porque sino creamos precedente habrá que concederlo a todas las personas que estén en una situación semejante en un futuro.

Por lo tanto, creo que se debe modificar el abuso que se produce en la administración pública y modificarse la regulación de los días de asuntos propios y de los moscosos y llamar a cada cosa por su nombre, con justificación.

Por supuesto, esto el día que se haga, sentará fatal, sin embargo, hay que hacerlo para avanzar hacia una administración adaptada a la realidad social en la que se vive.

  1. Senior Manager dice:

    Interesante tema el de los empleados de la administración y sus “shadow benefits”… El empleado público tiene nada menos que una “beca” para toda la vida pagada por el resto de contribuyentes… Es cierto… cualquiera de ellos dirá que si no te gusta tu trabajo en la empresa privada, entonces que te hagas funcionario…como si fuese tan fácil o como si no supiéramos la de enchufes que hay que tener para poder entrar en tan cerrado coto de caza.
    Por mi parte no creo que oposite jamás para la administración pública ya que no podría trabajar en un medio tan ineficiente en donde no puedes sobresalir ni tratar de ser eficaz so pena de mostrar la verdadera ineptitud de los que te rodean… Es la triste realidad…Si eres funcionario y estás leyendo esto, lo siento por ti, ya que nunca llegarás a conocer tu verdaero talento y potencial para lo que haces…
    SM

  2. Juan Martínez de Salinas dice:

    Hola SM,

    La verdad que es una vergüenza que funcione tan mal la administración publica.

    La ineficacia es lo que prima y obviamente hay funcionarios muy trabajadores con ganas de hacer cosas, sin embargo, se frustran porque aunque quieran no pueden cambiar las cosas.

    La verdad que yo tampoco podría ser funcionario tal y como funciona me desesperaría. Y dudo mucho que cambie y se vuelva eficiente.

  3. Anonymous dice:

    Pues yo quisiera ser funcionario, las inquietudes profesionales, artisticas o de otra indole, ya las haria en mis horas de ocio o en el propio trabajo. Se comentaba en el articulo que da inicio a estos comentarios que la culpa no la tienen los funcionarios sino el que lo permite, y debo recordar que el que lo permite tambien es funcionario y por lo tanto hace lo de los demás; y sino es funcionario es politico de turno, es decir “interino”, y este responsable politico no hará nada, pues lo que menos desea es tener una legislatura tortuosa con los llamados “agentes sociales” que no son ni mas ni menos que los profesionales del sindicalismo, que en la administración si que funciona, pues hay liberados a patadas, son los encargados de que el tinglado este “engrasado”. Es decir la renovación del cargo del politico dependera de grado de tranquilidad que en asuntos de personal tenga.
    El tema de los funcionarios es un tema recurrente que de vez en cuando surje y que nadie le mete mano, y a mi modesto entender nunca nadie le metera mano.
    Efectivamente debería de equiparse un poco a la privada, pero ya se ve que en el momento que alguna administración decide privatizar o pseudoprivatizar una función, la gente se lanza a la calle y siempre con la misma cantinela de que el servicio público es mejor, que los piratas de la privada sólo quieren trincar la pasta sin importarle el servicio. ¡TONTADAS! con los dedos de la mano contaría yo los funcionarios que piensan dos veces al día en el servicio que dan a los ciudadanos.
    Un ejemplo del Ayto de Zaragoza: estamos en días de piscina y cualquiera que se acerque a una de ellas vera la cantidad de gente que hay en una, en cualquiera: hay una contrata encargada de cortar los pases (de la privada), hay oficiales de mantenimiento tomando el sol y ligando (funcionarios), hay un guardia de seguridad (de la privada) hay socorristas (privada), hay algún gremio trabajando (de la privada pues los oficiales de mantimiento funcionarios, o no saben o no quieren)toda esa cantidad de gente cuesta un monton de pasta y no se les ve sino tomar el sol y de chachara cuando no preparando unas oposiciones en sus ratos de trabajo.
    A mi no me digan que uno de esos funcionarios, que cobra una pasta, no es capaz de recoger las entradas, pues no, a sido elegido para oficial de mantenimiento y aunque no sepa lo que es un martillo allí lo tendrás tomando bronce y sin pegar un palo.
    Y no hablemos de los oficiales de colegios, de centros culturales, de Vialidad, de …. Y tambien lo de los auxiliares admvos es de coña, gente que todavia no sabe manejar un simple procesador de textos, según ellos o ellas su oposición consistia en escribir a máquina, la computadora no la tuvo que estudiar y por lo tanto si no hay pasta de por medio no lo aprendera. Y no pasa nada, lo dejan en un rincon y que viva la vida, ese es el castigo: que viva a cuerpo de rey o de reina tanto da.
    Pero lo dicho esto no tiene remedio

  4. Anonymous dice:

    Pues yo quisiera ser funcionario, las inquietudes profesionales, artisticas o de otra indole, ya las haria en mis horas de ocio o en el propio trabajo. Se comentaba en el articulo que da inicio a estos comentarios que la culpa no la tienen los funcionarios sino el que lo permite, y debo recordar que el que lo permite tambien es funcionario y por lo tanto hace lo de los demás; y sino es funcionario es politico de turno, es decir “interino”, y este responsable politico no hará nada pues lo que menos desee es tener una legislatura tortuosa con los llamados “agentes sociales” que no son ni mas ni menos que los profesionales del sindicalismo. Es decir la renovación del cargo del politico dependera de grado de tranquilidad que en asuntos de personal tenga.
    El tema de los funcionarios es un tema recurrente que de vez en cuando surje y que nadie le mete mano, y a mi modesto entender nunca nadie le metera mano.
    Efectivamente debería de equiparse un poco a la privada, pero ya se ve que en el momento que alguna administración decide privatizar o pseudoprivatizar una función la gente se lanza a la calle y siempre con la misma cantinela de que el servicio público es mejor, que los piratas de la privada sólo quieren trincar la pasta sin importarle el servicio. ¡TONTADAS! con los dedos de la mano contaría yo los funcionarios que piensan dos veces al día en el servicio que dan a los ciudadanos.

  5. Ignatius dice:

    Solucion a todo esto no hay, ya en lecturas de libros como el Miau de Benito Perez Galdos, da una idea de lo que es la administración allá por finales del siglo XIX y seguimos igual. Recomiendo un libro de Alejandro Nieto titulado “la organización del desgobierno”. Refleja como nadie la situación administrativa

  6. Juan Martínez de Salinas dice:

    Hola Anónimo,

    Gracias por participar.

    Ciertamente los que permiten esto son también funcionarios o políticos que no se que es peor.

    Esto lleva pasando mucho tiempo y no tiene pinta de que vaya a cambiar porque a nadie le interesa ponerse manos a la obra a ello porque se buscaría muchos problemas y detractores que se han acostumbrado a la buena vida.

    Por supuesto, que a muchos funcionarios les importa muy poco el servicio al ciudadano pero siempre hay excepciones porque no podemos meter a todo el mundo en el mismo saco.

    Lo que comentas del funcionamiento de las piscinas del Ayuntamiento de Zaragoza es vergonzoso viendo como las personas que están contratadas por empresa privada para prestar este servicio curran por todos los funcionarios que tienen la plaza y que se dedican a vivir la vida.

  7. Juan Martínez de Salinas dice:

    Hola Ignatius,

    Gracias por participar.

    La verdad que la solución la veo muy lejana y no creo que la veamos nosotros.

    Procederé a buscar y leer el libro que me recomiendas de Alejandro Nieto titulado “la organización del desgobierno”.

    Saludos,

  8. alfredus dice:

    Juan,
    ¿haciendo amigos? 😉

    Debemos exigir una administración moderna, eficiente y tremendamente transparente porque con mis impuestos contribuyo a financiarla.

    Esta es la base sobre la que debe asentar su trabajo un empleado público: Ser eficiente, gestionar su área de responsabilidad de una manera moderna (no al vuelva usted mañana)y ser honrado (uso de los días de forma inadecuada) porque esto genera confianza y respeto hacia unos profesionales que muchas veces son injustamente tratados: habría que despedir a muchos y mejorar las condicones laborales de otros.

  9. Juan Martínez de Salinas dice:

    Hola Alfredus,

    Hablando de este tipo de temas siempre se hacen muchos amigos.

    Solamente pedimos que la administración sea eficiente y ágil porque la financiamos todos aunque a veces lo olviden ciertas personas. Acaso nos preguntan lo que cambiaríamos de la administración.

    Luego estoy de acuerdo contigo en que se crea mala fama a todos los funcionarios. Habría que hacer una limpieza en profundidad despidiendo a los que no hacen nada y mejorar las condiciones de los que hacen o aportan mucho.

    El problema es que hagan o no hagan todos que ocupan el mismo puesto cobran igual.

    Saludos,

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