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COGE ESE TELÉFONOOOO……

En todas las empresas, por mucha libertad que pueda haber, tienen que existir unas normas para que todo funcione correctamente entre las personas que trabajamos en las mismas. A veces, no todo está enmarcado en un procedimiento que puede llevar a una cierta anarquía, que modificar más tarde, va a ser un tanto difícil y no falto de críticas.

En particular, hoy me voy a referir más concretamente al uso del teléfono móvil personal en el lugar de trabajo, dentro del horario laboral. Hay quienes, hoy en día, tienen un teléfono móvil que no paran de usar, aun estando en el trabajo.

Incluso, las musiquitas horteras, maquina total, balbuceos de un bebé, o la “frase del verano”… suelen sonar en las oficinas, de forma constante, molestando a todos. A mí, al menos, me molesta bastante este tipo de ruidos.

En nuestro puesto de trabajo vamos a tener teléfono fijo y/o móvil de empresa para podernos comunicar con las personas que requiera nuestro trabajo. Por lo tanto, el teléfono móvil personal no lo necesitamos para nada dentro del horario laboral. Deberéis prestar atención a las normas que rigen al respecto en vuestra compañía en relación a su uso y, en caso de no tenerlas claras, preguntarlas para seguir la normativa interna vigente.

Si por el contrario, no hay una normativa clara y rige la flexibilidad respecto a su uso, no olvidéis que estáis trabajando y que el uso de vuestro teléfono móvil personal es secundario durante la jornada laboral. Si decidís tenerlo encendido en horario de trabajo porque tu compañía no lo prohibe, deberíais tenerlo en silencio para no molestar al resto de compañeros cuando pudiera sonar. Es más, debería de estar guardado en un cajón y consultar el mismo en los períodos de descanso que tengáis a lo largo de la jornada.

Obviamente, para este tipo de cosas hay que usar el sentido común y tener claro que, porque un día contestéis a una llamada particular de vuestro teléfono móvil personal en horario de trabajo no va a pasar nada. Otra cosa muy diferente es que lo hagáis de forma habitual como habito adquirido; esto da muy mala imagen.

También puede ocurrir que por una necesidad personal tengáis que tener un día el teléfono móvil encendido encima de la mesa porque esperáis una llamada importante por algún asunto personal urgente. Aquí hay que ser objetivo, diferenciar que es algo urgente y que no. No os preocupéis; si alguien os tiene que localizar por algo os volverá a llamar más tarde y sino en vuestros descansos o al finalizar vuestra jornada laboral podéis llamar a las personas que os intentaron localizar por algún asunto no urgente o prioritario.

Personalmente creo que en las empresas tiene que predominar la libertad y flexibilidad dentro de unos limites claros. Igualmente, el uso del teléfono móvil personal tiene que seguir unas reglas claras con el criterio a seguir por todos los trabajadores; así se evitarán abusos de unos pocos que perjudiquen a todos.

Yo creo que no pasa nada por tenerlo encendido, siempre que este en silencio y en un lugar que no nos distraiga. Porque no olvidéis que al trabajo se va a trabajar y que los asuntos personales pueden ser atendidos en descansos o al acabar la jornada.

Recuerda que si no tenéis en cuenta esto, algún representante de vuestra compañía podría llamaros la atención por incumplir vuestras obligaciones laborales y atender asuntos personales “carentes de importancia”. Y antes de criticar este tipo de normas, poneros más en el lugar de la otra parte y formularos las siguientes preguntas: ¿Cómo os sentaría a vosotros que vuestros trabajadores estuvieran constantemente atendiendo llamadas personales en horario laboral? ¿O que un compañero vuestro lo hiciese constantemente repercutiéndoos en mayor trabajo para vosotros?

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