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BIPOLARIDAD EN LOS SECTORES INDUSTRIALES

El mundo empresarial, cada día, es más cambiante y va evolucionado diariamente, es decir, es muy dinámico e imprevisible, ya que nunca se comporta como esperamos o deseamos; no se puede controlar bajo ningún concepto con plena seguridad.

Aun se ve más la diferencia cuando comparamos la situación que se vive en diferentes sectores industriales muy dispares entre si, que están viviendo circunstancias contrapuestas en los temas relacionados con los recursos humanos.

Hoy en día, el sector émpresarial de las telecomunicaciones, de la industria, incluso en la sanidad, vive una situación complicada; hay muchas más oferta de trabajo que demanda. Esto hace que cada vez sea más complicado encontrar determinados perfiles requeridos en estos (programadores, soldadores, enfermeros, etc.). Esto se está viviendo en todas las provincias de nuestro país, lo cual conlleva a que las empresas que requieren incorporar a este tipo de profesionales para cumplir con sus clientes hagan una competencia “brutal” para conseguir reclutar a esos profesionales que prestan sus servicios en otras compañías de estos sectores.

El número de profesionales que van incorporándose al mercado laboral no es suficiente, ni mucho menos para cubrir todas las necesidades que hay en la actualidad en estos sectores. La situación cada vez es menos favorable; cada año hay menos número de estudiantes cursando estas ramas profesionales, pese a tener cierta seguridad de obtener un trabajo al término de los estudios.

Esta situación atípica, hace que los profesionales de este sector se conviertan en verdaderos mercenarios, abiertos en todo momento al mercado laboral, por muy contentos que puedan estar en su trabajo actual, es decir, es misión casi imposible retener durante un período largo de tiempo a los buenos profesionales por mucho que se intente, ya que constantemente está el riesgo de que se puedan marchar. Esto, además, hace que este tipo de perfiles que viven esta situación cada vez sean profesionales menos comprometidos con su empresa porque conocedores de esta situación no se casan con nadie.

Esto se esta traduciendo en que las empresas de estos sectores estén comenzando a buscar profesionales con estos perfiles en otras provincias de nuestro país e incluso en otros países (europeos o más allá de las fronteras de la UE). Esto seguirá así a no ser que cambie la situación actual, cosa totalmente improbable a corto plazo.

Por otro lado, genera un elevado coste para las empresas de este sector; muchas veces se ven obligadas a cancelar pedidos de clientes o no ampliar servicios, por carecer de suficiente mano de obra para acometer las mismas. Una solución que se está llevando a cabo es seleccionar a personas de otros sectores que claramente no cumplen el perfil requerido pero que pueden ser formados en el sector específico de estas profesiones para después seleccionar a los más adecuados. Muchas veces influye mucho también la predisposición y las ganas de aprender una profesión que cumplir con el perfil deseado.

Luego tenemos sectores profesionales en las que hay más demanda que oferta de algunos perfiles, como por ejemplo, en el sector bancario, recursos humanos, comercial, telemarketing, por mencionar algunos; es decir, hay más personas dispuestas a ocupar estas vacantes que puestos de trabajo disponibles para estos perfiles. Esto hace que la situación sea la contraria, que las empresas se encuentran en una situación privilegiada, conllevando que, muchas veces, abusen ofreciendo unas condiciones laborales por debajo de los requisitos solicitados a los candidatos. Esto es injusto y hace que algunos de estos puestos sean inaceptables, aunque siempre habrá candidatos dispuestos a ocupar esos puestos, forzados por la necesidad.

Ambas situaciones son injustas y desproporcionadas, es decir, ninguna de ellas tiene lógica, se mire como se mire.

Vemos que en la primera situación los profesionales son los abusan de la situación y en el segundo caso son los empresarios los que ejercen ese abuso desproporcionado sobre los trabajadores.

Hay que encontrar un equilibrio lógico entre ambos protagonistas, que siempre van a ser los mismos en los diferentes sectores profesionales, es decir, el empresario y el trabajador.

Para poder comprender mejor la situación de la parte contraria hay que ponerse en su situación, por mucho que no compartamos su punto de vista; esto nos debería hacer reflexionar sobre este tipo de situaciones caóticas que se viven.

Reflexionemos sobre este tema: ¿Hay demasiadas empresas en el mercado para el mismo trabajo? ¿A las empresas les beneficia esta movilidad de trabajadores ? ¿Los trabajadores, fuera del ámbito monetario, se benefician de tanta oferta? ¿Estamos creando “monstruos mercenarios” o queremos buenos profesionales?

  1. Interesante… cada vez más, el mundo de la empresa es un paralelismo de la vida.

    La selección natural (Darwin) contempla que solamente los más fuertes sobrevivirán. Por fuertes cabe entender los que mejor se adapten al medio, los más eficaces, etc.

    Los autores de “Funky Business”, J.R y K.N, también hicieron referencia a esta triste y cruda realidad: o todo o nada.

    El mercado está dividido por trozitos del pastel que se reparten unos cuantos en cada sector de actividad.

    Pues bien… parece que en el futuro el pastel será para 2 o 3 a lo sumo. A los demás, les tocará NADA.

    Felices fiestas Juan!!!

    Intoku.

  2. Juan Martínez dice:

    Efectivamente el mundo empresarial es un reflejo de la vida misma.

    Cada vez se va requerir más capacidad de adaptación para sobrevivir en el mercado, que desgraciadamente va de un extremo a otro sin contemplar la posibilidad de un término medio.

    Felices fiestas Intoku.

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